CONFESIÓN

Recordarás aquella tarde en el puerto:
el crepúsculo, el mar, las barcas,
un paisaje tan increíble que empecé
a hablarte del Adagio de la Séptima de Bruckner
hasta que me cortaste diciendo
que hablar de música no tiene sentido
-y tenías razón- entonces empecé a silbarlo
hasta que, por el placer de llevarme la contraria,
dijiste que preferías a Mahler.

Hablamos de muchas cosas aquella tarde
en el puerto ¿te acuerdas?
Ahora que estás tan lejos
y ya nada será como antes,
déjame que te diga
que mi sinfornista favorito -después de Beethoven-
no es Bruckner, sino Sibelius.

 Extraído del libro “Mi amiga la música”de Juan Ángel Castaño

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: