Archive for the R.I.P. Category

R.I.P

Posted in R.I.P. on 4 febrero 2011 by cuestiondeego

Descansa en paz.

ANA FRANCO(1954-2010)

Posted in R.I.P. on 21 diciembre 2010 by cuestiondeego

 

SON PLÁTICAS DE FAMILIA

Qué me agradeces, padre, acompañándome

con esta confianza

que entre los dos ha creado tu muerte?

 

No puedes darme nada.  No puedo darte nada,

y por eso me entiendes.

Jaime Gil de Biedma

 

PD: Lo siento mucho amigo JAB.  Con el follón de mi abuela no he podido decirte nada.  Vaya semana llevamos los dos.  Desde aquí te envío un abrazo gordo.

ABUELA

Posted in R.I.P. on 20 diciembre 2010 by cuestiondeego

Nunca fue cariñosa,

pero eso

hoy no importa demasiado.

Mi tía, que la cuida,

ha llenado el cuarto

con cientos de retratos.

Mi abuela los mira,

como lo hacen las vacas,

al ver pasar el tren.

Nada tiene sentido.

Mi abuela,

toma el te con Olvido

y con ese viejo alemán

llamado Alzheimer.

Hablan de recuerdos,

de la infancia, de la guerra

de su boda, de los hijos,

de aquella mujer,

que en el bombardeo

del mercado Alicante

corría perdida sin cabeza.

Y sonríe,

vuelve hacia atrás

son los años sesenta.

Mi abuelo la visita cada noche

pasean, bailan, almuerzan.

Y se pierde en el camino

de la cocina a la despensa.

 

PD:  Este es un poema perteneciente al poemario titulado PROZAC, TRANKIMAZIN Y OTROS PARQUES INFANTILES.  Este poema está dedicado a Carmen Miralles López, mi abuela.  Que durante muchos años fue la memoria viva de la familia(se acordaba de todo).  Desde aquí quiero que siga viva su memoria, porque se nos ha ido un trocito importante de todos nosotros.  Quisiera agradecer todas las muestras de afecto y de cariño que hemos tenido.  Ya se ha ido con su Eduardo, al que tanto quería

 

ADIÓS ENRIQUE, ADIÓS MAESTRO

Posted in Música que me gusta, R.I.P. on 14 diciembre 2010 by cuestiondeego

Escucharle aquí

Joder que putada.

DEP LABORDETA

Posted in R.I.P. on 19 septiembre 2010 by cuestiondeego

Descansa en paz.

RIP

Posted in R.I.P. on 19 junio 2010 by cuestiondeego

“No creo en dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo
de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del
mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia….las religiones… sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No
creo en dios, no lo necesito y además soy buena persona. ”
José Saramago. QEPD

Gracias a mi amiga Carmen Tobes he podido sacar este fragmento.  Estoy triste.

LOS DESAFÍOS DE LA CULTURA “NARCO”

Posted in R.I.P. on 2 febrero 2010 by cuestiondeego

Los novelistas van siempre un paso adelante de la realidad. Hacia 1930, el argentino Roberto Arlt vislumbró en sus dos grandes novelas, Los siete locos y Los lanzallamas, la madeja fascista que se cernía sobre las naciones jóvenes del sur. Así también ahora la guerra contra las drogas y el narcotráfico impregna buena parte de la literatura, sobre todo en Colombia y México, donde la cultura narco se ha infiltrado en todos los aspectos de la vida.

Expandida como un virus, la cultura narco pone y derriba Gobiernos, compra y vende conciencias, se toma la vida de las familias y ahora la vida de las naciones. La cultura narco es la cultura del nuevo milenio.

Todos los días las noticias arrojan cadáveres que se ordenan entre “decapitados” y “severamente mutilados”. Los sicarios ya no tienen una patria, sino que las invaden todas: el cartel de Sinaloa tiene laboratorios en la provincia de Buenos Aires, las bandas que actúan en las sombras imponen guerras en las favelas de Río de Janeiro o en las villas de San Martín, en España, o Boulogne, de Francia.

La traición, si se sospecha, se castiga con acciones mafiosas; si se prueba, con crímenes que traen más muertes, en una escalada de venganzas infinitas.

En su novela póstuma 2666, el novelista chileno Roberto Bolaño relató en toda su crudeza y horror los asesinatos de mujeres en Santa Teresa, transmutación literaria de Ciudad Juárez, enclave fronterizo con El Paso, Tejas, donde desde hace décadas gobiernan la violencia y la impunidad. Esas muertes narran un crimen continuo, una historia de nunca acabar.

Un empresario poderoso que observa cómo su país está siendo minado por los narcotraficantes en complicidad con la corrupción del poder, decide ganarles “siendo más criminal que ellos” en la última novela del escritor mexicano Carlos Fuentes, Adán en Edén. La manera en que el dinero sucio del narcotráfico penetra en la sociedad provocó picos de rating en la versión para televisión de Sin tetas no hay paraíso, la historia en la que Gustavo Bolívar, escritor colombiano, cuenta cómo una joven de 17 años se prostituye para comprarse pechos más grandes y así acceder al círculo de los traficantes.

La lista viene amontonando títulos en sintonía con el ritmo en que avanzan la muerte y la corrupción por el continente: Rosario Tijeras, del colombiano Jorge Franco; La reina del sur, del escritor español Arturo Pérez-Reverte; Balas de plata, del mexicano Élmer Mendoza, o La virgen de los sicarios, del colombiano-mexicano Fernando Vallejo, son apenas unos pocos ejemplos con un denominador común: cada golpe al narcotráfico es devuelto con otro golpe aún mayor.Es lo que le ha ocurrido al presidente Álvaro Uribe en Colombia y ahora al presidente Felipe Calderón en México. Mientras tanto se destruyen personas, familias, pueblos, culturas. Cada día se hace más evidente que la guerra no es la solución al problema y que la única vía posible es enfrentarlo desde la raíz, es decir, desde la despenalización del consumo.

Las inteligencias más lúcidas del continente insisten en que es imperioso llegar a un acuerdo de cooperación entre traficantes y consumidores. Cuando se rompan esos pactos siniestros de silencio y dinero, y los expendios de droga salgan a la luz del día, como el alcohol después de la Ley Seca, quizás hasta los propios traficantes descubran las ventajas de trabajar dentro de la ley.

La despenalización avanza. España, que trata la drogadicción como un problema de salud, fue el primer país europeo en despenalizar el consumo de marihuana. La posesión para uso personal no es delito, aunque el consumo público está castigado con multas administrativas y su legislación contra el tráfico está entre las más severas de Europa.

Hace pocas semanas, y a contracorriente de una costumbre avalada por el ex presidente George W. Bush, la Administración de Barack Obama estableció que los fiscales federales no gastaran sus recursos en arrestar a personas que usan o suministran marihuana con fines medicinales.

Quizás el caso más conocido sea el de Holanda, donde en rigor es delito el consumo de cualquier sustancia prohibida. Sólo hay cierta consideración para el acceso a la marihuana en los llamados coffee shops, lugares reservados para la compra y consumo de menos de cinco gramos diarios.

En Argentina un fallo de la Corte Suprema de Justicia estableció que el consumo personal de marihuana no es un delito y también ha concentrado en un solo juzgado federal todo lo relacionado con el paco, un veneno barato que arrasa los círculos más pobres de la población.

¿Es la despenalización la cura de todos los males? El lenguaje de las armas demostró su fracaso y la historia ya escribió su ejemplo más contundente cuando en los Estados Unidos se prohibió el consumo de alcohol durante los 13 años que duró la Ley Seca.

La prohibición que comenzó el 17 de enero de 1920, lejos de hacer desaparecer el vicio, provocó la creación de un mercado negro del que surgieron todos los Al Capone, los Baby Face Nelson, los falsos héroes como Bonnie & Clyde y una legión de padrinos que sembraron el terror a sangre y fuego. Como era casi previsible, muy pronto la corrupción se apoderó de las conciencias policiales.

De los agentes encargados de velar por la prohibición, un 35% terminaron con sumarios abiertos por contrabando o complicidad con la mafia y, como era previsible, muy pronto aparecieron las estadísticas nefastas: 30.000 muertos y 100.000 personas resultaron víctimas de ceguera, parálisis y otras complicaciones por envenenamientos con el alcohol metílico y otros adulterantes, a los que recurrían los bebedores desesperados.

En 1933, cuando Franklin D. Roosevelt derogó la Ley Seca, el crimen violento descendió dos tercios. En Estados Unidos no se acabaron los borrachos, pero desaparecieron los Al Capone.

El arma más efectiva contra los jefes del narcotráfico es arruinarles el negocio. Y la única vía posible para hundirlos es legalizando el consumo. No se trata de alentar el consumo, sino de controlarlo mejor, invirtiendo en campañas efectivas de salud pública.

© 2010 Tomás Eloy Martínez

Distribuido por The New York Times Syndicate.

Tomás Eloy Martínez, periodista y escritor argentino, falleció el domingo 31 de enero a los 75 años.  Este artículo sobre el poder de la droga es el último escrito por el autor, fallecido el pasado domingo.

Extraído de EL PAÍS